Hello, Regards, Clara Bemer No Podemos Enfrentar La Verdad: Nos�lo no hemos "hecho mejor", hemos formuladodeliberadamente maneras de mentirnos a nosotros mismos acerca de lobajo que realmente somos como especie. Eufemismos quedesinfectan los actos de asesinato - sacrificio, la
cosecha, "ponera dormir", son por as� decirlo discursos bastardeados
con unsolo prop�sito real - profundo auto-enga�o. Las
mentirasutilizadas para adormecernos psicol�gica y emocionalmente en
lanegaci�n, en la creencia de que los cr�menes que se cometen
encontra de nuestros m�s indefensos, son de alguna manera
menosmalvados si los volteamos a un palable lenguaje benigno. Por
supropia naturaleza, este tipo de eufemismos crea la apat�a,
lainacci�n y la aceptaci�n de los comportamientos humanos
sumamenteinmorales y repugnantes. Empleamostales dispositivos para perpetuar nuestra propia
psicopat�ageneralizada. Entre m�s enfermos y m�s alejados de la
realidadnos convertimos como especie, m�s empleadas son las
muletassem�nticas, para completamente librarnos de culpa en nuestra
guerraen curso contra todo lo que esta afuera el reino humano.
Devaluandoy culpando a nuestras v�ctimas ha sido abrumadoramente el
caso denuestras relaciones con los no-humanos. En lugar de colocar
laresponsabilidad de lleno sobre nuestros propios hombros por
losdesastres que nos ocurren, buscamos de chivos expiatorios y sin
voz,para dar rienda suelta a nuestra ira. No importa en que la
culpayace en la humanidad casi el 100% de las veces, las mentiras
que noscontamos contin�an expandiendo para incluir cada vez m�s un
enga�osocomportamiento irracional. Tomela plaga bub�nica por ejemplo, una enfermedad que fue causada
enrealidad por la inmundicia humana debido al hacinamiento,
lascondiciones miserables de vida que prevalec�an en la Europa y
Asiadel siglo 14o, pero que por siempre ser� culpada a la rata. Al
d�a de hoy, difamadas y brutalmente exterminadas en todo el mundo,la
rata lleva la peor parte de ese injusta legacia. Los roedoresen
general, han sido blanco de hombre a trav�s de la culpa
porasociaci�n. Ellos siguen siendo culpados por todo, desde elvirus
Hanta, la rabia y otras muchos otros brotes exagerados que losmedios
de comunicaci�n promocionan paranoicamente. Las pulgas,las
verdaderas culpables de la Muerte Negra, que r�pidamenteextendieron
la enfermedad, son rara vez mencionadas. Quizasporque es m�s f�cil
para la humanidad demonizar a una especie quepuede ser vista
f�cilmente, versus una no tan convenientementearrinconada y
exterminada. "Lasrazas Bully" son las v�ctimas m�s recientes de una cacer�a debrujas ciega y con prejuicio . Cada vez m�s aislados universalmente,acusados y asesinados por "viciosidad",el problema primordial de esta salvaje histeria que estaconvenientemente ausente, es que la viciosidad [Sin una condici�nm�dica] Es CREADA solamente por los seres humanos. No raza solaes naturalmente "viciosa" a menos que le ense�e a ser deesa manera por su contraparte humana. Este es otro ejemplo de lapropensi�n humana hacia la violencia y la estupidez sin sentido -creando cualquier n�mero de "problemas" que de otro modono existir�an salvo a su interferencia. Hasta la fecha, elHomo sapiens � que en lat�n significa "sabio o
var�ninteligente" - no ha aprendido nada. Continuamos porcompleto
sin cesar en una b�squeda perrena a crear villanos nohumanos que al
final se convierten en nuestros chivos expiatorios deinterminables
venganzas parciales contra las calamidades [reales oimaginarias] que
nosotros mismos causamos. Aligual que nuestros h�bitos asquerosos como especie resultaron
en lapeste Negra, nuestro desprecio arrogante por el sufrimiento y
lascondiciones b�rbaricas de vida que ideamos para nuestros no-humanos,siguen
causando estragos en aquellos impotentes a detenernos. Laspandemias
no se crean en el vac�o. Ellas se nutren de sereshumanos codiciosos,
ego�stas los cuales se niegan a ver a otrosseres sintientes como
algo m�s que signos de d�lar. Lasllamadas gripes aviar y porcina ten�an todo que ver con lascondiciones de los campos de concentraci�n de ingenier�a humana �los cuales generaron inmundicia absoluta - y muy poco que ver con lospropios animales. Estos inocentes fueron v�ctimas dos veces porla arrogancia miope del hombre: en primer lugar por su creaci�nrepetida de atm�sferas donde la enfermedad rampante florece, y luegopor su "soluciones" monstruosas. Ha sido m�sconveniente el asesinato en masa de cientos de millones de animales,en las formas m�s Inhumanas & vilmente posible, que examinarnuestros propios actos inmorales, los cuales nos ha llevado a estascat�strofes en primer lugar. Miles de millones de animalessacrificados en el altar de la idiotez profunda del hombre a lo largode la historia. Un legado vergonzoso, horrible. Pordesgracia, el hombre es demasiado orgulloso de quien
ilusoriamente secree tener ning�n tipo de verg�enza. As� que
insensatamentesaca a relucir las excusas est�ndar que prevalecen
entre los tiranospor sus actos de lo grotesco - Especiecidas basados
en latradici�n, la cultura, la religi�n, los avances m�dicos,
comida,entretenimiento; arrasando multiples no-humanos a la
extinci�n bajoel pretexto de "Bichos" . Jugamos a ser Dios, sin
susabidur�a, compasi�n y respeto por nuestro planeta y
nuestrouniverso. Y nos demostramos a nosotros mismos ser salvajessin
piedad, mientras que de forma continua, afirmamos pomposamente
lasuperioridad y la civilidad. Cualquierpersona con empat�a y lo suficientemente perspicaz como
paradesafiar la hipocres�a flagrante, generalizada se hace el
chivoexpiatorio de la sociedad. No s�lo acusado por preocuparse
m�spor los derechos y el confort de aquellos que son torturados
yasesinatos de manera sistem�tica diariamente por la la humanidad;
pero cada vez m�s castigado por aquellos en poder, quienes
elaboranleyes que protegen a los abusadores y la despojan las
libertadespersonales de las personas que act�an en nombre de sus
v�ctimas. Nosseguimos alabando, proclamando la grandeza de la
libertad, lademocracia y la paz, mientras que furiosamente atacamos,
golpeamos yencarcelamos a cualquiera que tenga la audacia de decir
la verdadacerca de nuestros deseos despreciable de derramamiento de
sangreinsaciable. Despectivamente aprovechamos el derecho a
manipulary asesinar todo lo que en nuestro camino para satisfacer
nuestrasnecesidades inmediatas, mientras mostramos ning�n inter�s,
en loabsoluto, en las consecuencias. Sino podemos reconocer abiertamente lo peor sobre nosotros mismos,entonces nunca vamos a aspirar a algo m�s grande que la excusadestructiva y delirante por especie que hist�ricamente nos hemosdemostrado a nosotros mismos ser. No hay esperanza para una razaque gasta un nivel obsceno de recursos - tiempo, energ�a, dinero, yun sinn�mero de leyes y castigos - en aplastar la verdad acerca desu nivel monumental de maldad. El concepto de "derechosde los animales 'valora la simple premisa
de que TODAS las criaturasvivientes tienen un "derecho" a que se les
permita vivirsus vidas sin victimizaci�n - libre de la brutalidad.
Es underecho que todo ser se esfuerza por lograr. Brennan Browne
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